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sábado, 30 de marzo de 2019

Capitulo 2 Beta

Había llegado el mediodía a la ciudad, circulaban más autos que nunca por las ya de por sí congestionadas calles de Clinton Hills y los dos jóvenes caminaban relajadamente por al lado de la gran avenida a la par que un grupo de unas cuatro patrullas pasaban a toda velocidad con sus sirenas encendidas.

-Em... John, ¿no crees que deberíamos apurarnos?- dijo Eric mientras John le daba una mordida a su hamburguesa, que al final había decidido acabarse.

-Em... ya te dije...- empezó a decir con la boca llena y finalmente tragó el bocado -Últimamente el cuartel de policía se toma muy en serio eso de "A todas las unidades", la mayoría de los casos ni siquiera nos ocupan. Como ayer con esos tipos que asaltaron una joyería-
 
-Mataron a tres personas, Jonh- dijo Eric, con repudio en su voz ante el comentario de Jonh.

-¿Y? Cuando llegamos ya estaban muertas, no es como que nuestras acciones fuesen a cambiar las cosas. Además...-dio otro mordisco, que lo retuvo de continuar por un momento -Esa escoria estaba muy mal entrenada, un puñado de vigilantes bastaban para detenerlo. Somos fuerzas especiales, no cuidadores de bebés-

-Igualmente, deberíamos tomarnos en serio esto, no sabemos cuando puede llegar algo serio ¿no?- dijo Eric regañando a Jonh.

-Estoy dispuesto a apostar a que no es nada que nos requiera- dijo Jonh con completa seguridad -¿Qué te parecen veinte suns?-

De pronto, un grupo mucho más grande de patrullas empezó a atravesar la carretera a toda velocidad, todas haciendo sonar sus sirenas tan fuerte que el chillido retumbaba en los oidos de ambos. 

-¿Y ahora qué sucede?- preguntó John, desconcertado, mientras veía a la multitud de autos policiacos recorrer la avenida que había a su lado. De inmediato, levantó el brazo, dejando ver en el extremo de la manga de su sudadera a un reloj de pulsera. Pero no era cualquier reloj, éste tenía una pantalla diminuta de bastante buena calidad integrada en el extensible en vez del clásico marcador digital. Jonh empezó a manipular el reloj mediante un pequeño puñado de botones en el costado de la pantalla y, de pronto, se empezó a escuchar la típica estática de una radio.

-Cornelious, ¿Por qué designaron a tantas unidades al caso 123?- preguntó Jonh, acercando el reloj a la altura de su boca.

-El sospechoso subió a Rango A2- dijo una voz bastante rasposa a través del comunicador, causando un gran impacto en los dos -Se comprobó que efectivamente está usando armamento experimental desconocido. No se parece a nada que hayamos combatido y por lo que nos cuentan, esta ejerciciendo muchísima resistencia. Y por cierto, quiero que recuerdes que soy tu comandante, así que no toleraré que te dirijas a mí de...-

-¿Venció a las cuatro patrullas? y ¿Por si sólo?- preguntó Eric muy sorprendido.

-Ugh... Me temo que sí. La convocación de la DFA ya es obligoratoria, así que les pido que se lo tomen en serio- dijo finalmente la voz del comunicador y la estática despareció repentinamente. Los dos se quedaron viendo el uno al otro y acto seguido empezaron a correr a lo largo de la banqueta.

-Por cierto, Jonh-

-¿Qué sucede?-

-Me debes veinte suns-

-¿Puedes callarte?

[Pocos minutos antes...]

James continuaba corriendo por el profundo callejón, el cual pronto notó que era mucho más extenso de lo que había imaginado. Altos edificios se erigían a ambos lados, dejando una apertura cada vez más pequeña entre ellos y en la cual tan sólo cabían las tuberías que transportaban agua y las que formaban parte de sistemas de aire acondicionado y calefacción, para las dos estaciones predominantes de Lifestyler, pues el otoño era prácticamente nulo. Unas sirenas se empezaban a escuchar en la cada vez más cercana apertura que llevaba hacia la carretera. Entonces se detuvo y se cubrió tras un pequeño desnivel  en el muro del edificio.

-Maldita sea ¿De repente toda la ciudad vino sólo por mí?- vaciló James para si mismo mientras miraba a su alrededor, tratando de idear algo. Entonces vio otra y bastante más grande caja de electricidad, la cual alimentaba a un edificio que se extendía por unos doce pisos: al parecer ya se encontraba en el centro de Clinton Hills.

-Bien, es poco original, pero no tengo demasiadas opciones si no quiero matar a nadie- dijo James, escabulléndose hacia el otro lado del callejón, donde se encontraba la inmensa caja de electricidad. Con mucho cuidado, James abrió las puertas de la caja, dejando ver su mecanismo: un sistema de medio metro de ancho y de largo, con lo que parecía ser una bobina en el centro, trabajaba sin parar, generando tanta energía que se podían divisar pequeños rayos salirse de los gruesos alambres que salían del centro y llevaban hacia otras pequeñas cajas que regulaban y distribuían la electricidad por varios conductos diferentes.

-Esperemos y esto no me mate- dijo James y justo después abrió la vitrina de vidrio que cubría al reactor y acercó la punta de sus dos dedos a ella. Un enorme torrente de electricidad empezó a entrar por el curioso artilugio.

-Aquí el Sargento Wholer, ya terminamos de bloquear la entrada noreste del callejón- estaba diciendo un policía un poco pasado de peso con escasa cabellera y con un grueso chaleco antibalas debajo del saco que no hacía más que aumentar su tamaño -Procederemos a introducirnos y...-

Entonces, un gigantesco rayo impacto súbitamente a uno de los carros, electrificándolo. Era tanta, que los rayos empezaron a difundirse a lo largo de toda la línea de autos, electrocutando a los tripulantes de estos y haciendo estallar sus motores, haciendo volar a las tapas metálicas que cubría los cofres por los cielos (por suerte, la gran mayoría de vehículos de Lifestyler eran eléctricos, así que no hubo combustible que explotara).

-¡Rápido! Cof, cof... ¡A sus puestos! ¡Estamos bajo ataque!- gritó el Sargento Wholer, que estaba en el suelo con varios de los pelos de su escaso copete quemados por la explosición de uno de los motores casi en su cara. De inmediato, se empezaron a escuchar varios disparos de pistolas sencillas por la calle, estaban impartiendo un tiroteo sin tener si quiera un blanco.

-¿Qué tanto resisten estos sujetos?- se quejó James al notar que varios de los agentes seguía en pie y disparando a cualquier mínimo rastro de actividad. Sin embargo, el campo de batalla se había tornado en una inmensa nube de humo que salía de los motores quemados. Las balas cada vez daba con menos precisión a donde se suponía que estaban dirigidas. <<Bien, parece que no tengo otra opción ahora mismo>> pensó mientras se paraba y se disponía a salir corriendo, tratando de esquivar las balas. La puntería de los agentes era pésima, no paraban de darle a la carrocería de las patrullas y todos seguían casi tirados en el suelo y con las manos temblorosas. James ya iba a mitad del camino, apunto de llegar a unas escaleras que había entre dos edificios blancos que se elevaban por múltiples pisos y tenían un gran cartel que decía South-Marcx United Transports Plaza.

-¡Aghhh! ¡Malditos inútiles!- dijo el Sargento Wholer mientras se empezaba a levantar, desenfundaba su arma y disparaba despavoridamente. De pronto, James sintió como dos fuertes balas le atravesaban la piel del costado de su torso y se introducían en él, haciendolo caer al suelo, justo al lado de una de las patrullas. Sintiendo un gran dolor pero atento de su situación, James rodó hacia un lado para poder cubrirse tras la patrulla. Entonces, sosteniendose la herida, se levantó la cabeza y se recargó tras el auto.

-Mier...da...- dijo jadeando, mientras hacía su mayor esfuerzo por tapar la apertura de su costado, dejando salir pequeños alaridos de dolor.

-¡Fue impactado! ¡Vamos tras él!- gritó otro de los oficiales que estaban tirados en el piso y se empezaron a escuchar paso lentos, parecía que no podían caminar tan bien.

<<¿Ahora que haré?>> Preguntó James mientras trataba de no gritar por el dolor que le provocaba la herida y escuchaba a los pasos de los agentes acercarse cada vez más <<Piensa... Vamos...>>. 

Entonces, James vio que por debajo del auto se extendía un largo cable rojo, idéntico a uno de los cables que había dentro de la caja eléctrica que había abierto hace unos momentos. Lo jaló hacia él y un sistema muy parecido se acercó arrastrándose. James sacó una especie de aguja y con ella empezó a manipular el dispositivo, tratando de arrelgarlo.

-Pon las manos en alto y podrás conservar tu vida- dijo el Sargento Wholer a medida que se acercaba a donde estaba James, pero fue interrumpido por un pequeño rayo que le dio en la cara, haciendolo caer de espaldas y arrojar su arma, la cual cayó cerca de James. Él la recogió y se levantó con ella en las manos, disparando a los oficiales cerca de las manos que sostenían el resto de las armas e inmobilizando a algunos con disparos en los muslos. Volvió a cubrirse tras la patrulla, se quitó la chamarra y se la amarró con fuerza alrededor de su herida tapándola firmemente. Luego, agarró el reactor y se lo amarró con cuidado alrededor de la cintura.

<<Tengo que irme, ahora>> pensó James mientras con un gran esfuerzo se levantó y empezó a cojear hacia unas escaleras que lo llevaron a lo que se veia como una enorme plaza solitaria, rodeada por grandes edificios que, junto con un enorme techo hecho con una lamina de acero con poros, daban la suficiente sombra al lugar. En la plaza no había negocios, tan sólo entradas a lo que, en teoría, eran las oficinas de consulta de la gran South-Marcx United Transports (o Transportes Unidos de Surmarquía) una gigante empresa que se encargaba de transportar mercancía. El lugar estaba lleno de cartels con publicidad y anuncios variados de la compañía, así como un mapa de la nación que marcaba las rutas por las cuales decía que llegaba los transportes.

Tras unos minutos recorriendo la pulcra plaza, bajando por escaleras con cada vez mejor coordinación tras haber recibido la bala, James comenzó a escuchar rechinidos metálicos por todas partes. Se detuvo un momento cerca de uno de los tableros de anuncios para poder escuchar mejor, pero los sonidos parecían retumbar por todas partes. Pero de pronto, un fuerte estruendo metálico se escuchó tras él.

James volteó y divisó a una persona que parecía haber aterrizado justo en ese momento. Llevaba un traje ajustado negro sobre el cual se posaban láminas de acero a modo de una armadura que cubría todo el torso, seguida de una gran cobertura metálica que cubrían por completo la clavícula, los hombros y la espalda alta. En los brazos y piernas, por otra parte, contaba con gruesos protectores de color oscuro que le cubrían casi por completo sus extremidades y se ajustaban por láminas de acero más pequeñas. En la cabeza tenían un casco oscuro y cobría por completo la cabeza y que tenía un visor que cubría también la cara de la persona.

El extraño soldado se puso de pie e inmediatamente lanzó hacia adelante sus dos brazos con fuerza. De estos salieron disparados dos cables metálicos que James a puras penas puro esquivar, arrojándoles una mesa de plástico que tenía al lado, la cual fue amarrada por los cables y hecha trizas rápidamente. El soldado atrajó hacia sí los cables, produciendo un ruido similar al de un cierre cerrándose, y otra vez lanzó su brazo, esta vez hacia el suelo. De su manga salió una enorme daga que parecía conformada por pequeñas láminas de acero apiladas sucesivamente, que probablemente estaban guardadas individualmente y se desplegaban para formar la cuchilla. El soldado empezó a correr muy rápidamente, lanzándose al ataque. James esquivó con mucha dificultad los veloces y vigorosos ataques del soldado, los cuales le pasaban casi rozando. Finalmente, logró bloquear uno de los ataques con el brazo y en ese momento, James movió su mano hacia su parte trasera, donde tenía amarrado el reactor que había tomado de la patrulla. De pronto, otro rayo envolvió al soldado por un momento, obligándolo retroceder de un brinco.

James lanzó otro rayo hacia el soldado, el cual logró esquivar por poco, lanzándose al suelo que tenía a un lado. Desde el suelo, nuevamente un cable metálico salió disaparado de la manga del soldado, el cual logró amarrarse en el brazo de James. El cable comenzó a jalarlo hacia adelante, a la par que el soldado se ponía de pie. De pronto, una fuerza muy grande atrajó el cable y James, tratando de forcejear sin éxito alguno, fue atraido hacia el soldado velozmente. El agente estaba demasiado cerca de James, esperando su llegada con su cuchilla en lo alto: parecía que era el fin, pero...

De pronto, James saltó mientras era atraído por el cable, después logró poner el pie sobre el brazo del soldado y logró pasarle por encima con una acrobacia. Finalmente aterrizó, enrollando al soldado con el mismo cable con el que lo había jalado anteriormente. El soldado cayó al suelo por la inercia, produciendo un estruendo metálico que retumbó por toda la plaza. Se empezó a levantar rápidamente, pero James nuevamente se puso una de las manos en el reactor,  y expulsó un rayo por la punta de los dedos que fue transmitido por el cable metálico y electrocutó al agente, que poco después se desplomó otra vez.

-Je... je je... ¿Creyeron que eso bastaría para terminar conmigo?- vaciló James mientras jadeaba, la pelea lo había dejado exhausto. Pero un nuevo estruendo se escuchó a su lado y una cuchilla le pasó casi rozando por en frente de la cara para impactarse sobre uno de los tablones de anuncios. James volteó y vio a otro soldado igual levantarse tras haber aterrizado. De pronto, vio como más soldados empezaban caer a lo largo de la plaza, produciendo el mismo estruendo por todas partes. -Así... tendrá que ser... ¿Eh?-

[...]

-Atención, el uso de un arma experimental fue comprobado por el escuadrón 67 de la DFA. Ahora mismo se han desplegado a los escuadrones 67, 82, 44, 110 y 104 en la plaza de South-Marcx United Transports, se solicita la asistencia de más tropas. Parece que el combate contra el sospechoso está siendo especialmente complicado, realicen ataques discretos y rápidos-

-Maldita sea, por tu culpa otro escuadrón se llevará el crédito y terminarán por degradarnos al rango C- regañó Eric a Jonh mientras seguían corriendo.

-Cálmate estamos a punto de llegar. Terminaremos con esto- respondió Jonh mientras llegaban a la entrada de la plaza y divisaban al desarmado bloqueo policiaco que estaba ahí.

-¡Aléjense!- exclamó el Sargento Wholer, haciendo su máximo esfuerzo en correr para detenerlos

-¡Esta área está cerrada! Es demasiado peligroso-

-Somos de la DFA, escuadrón 127- contestó Eric mientras enseñaba una placa cubierta con cuero.

-¿Dónde están sus trajes?- preguntó el Sargento Wholer, que ya parecía capaz de mantenerse en pie, pero seguía encorvado.

-Em... Bueno...- empezó a decir Eric, nervioso
.
-No se preocupe oficial, tenemos esto bajo control. Necesito que nos entreguen una pistola y un paralizador- dijo Jonh sin voltear a ver directamente al policía.

-¿Una pistola? ¿Un p...paralizador?- preguntó el sargento sin dar crédito a sus oídos -¿Esto es una broma o simplemente están dementes? ¡Estamos hablando de un rango A2!-

-Y está hablándole a unos agentes de la DFA- respondió Jonh de manera algo arrogante -No se preocupe, podremos con él...-

[...]
James estaba arrinconado, los ataques provenían de todas partes. Lograba esquivar una cuchilla deslizándose por el suelo, e inmediatamente otro de los agentes se lanzaba contra él agitando las cuchillas por todos lados. James logró dispararle un rayo que lo empujó hacia atrás inconsciente, pero justo en ese momento una ráfaga de balas empezaron a impactar sobre el suelo mientras el fuerte sonido de una ametralladora retumbaba por la plaza. James corrió hacia uno de los agentes, siendo respondido con ataques erráticos con otra de las cuchillas, los cuales logró esquivar junto con los disparos. Se alejó del soldado, el cual de inmediato se dispuso a lanzarle otro de los cables metálicos, pero entonces, James se lanzó sobre él, desvió su brazo y este lanzó el cable hacia un punto en el techo en el cual se encontraba un hombre con una ametralladora. El cable se enrolló en la pierna de este soldado y lo jaló hasta hacerlo caer al piso. Justo después, James soltó al soldado y lo tumbó de una fuerte patada en la cabeza.

Parecía que era el último, pero se volvieron a escuchar impactos de balas junto a él, esta vez menos numerosos. Volteó y vio a un hombre casi rubio acercarse a toda velocidad, disparando un arma.

-¿Acaso nunca se acaban?- exclamó enojado James mientras corría hacia un lado para esquivar las balas, volteando hacia atrás de vez en cuando para ver en dónde se encontraba. Pero cuando iba corriendo, una bala le impactó en la pantorrilla, haciéndolo desplomarse sobre el suelo con un alarido de dolor. James volteó hacia atrás, el hombre se acercaba cada vez más y seguía disparándole. James intentó rodar hacia unas escaleras que tenía cerca, pero fue detenido por más disparos que parecían querer rodearlo sobre donde estaba. El hombre llegó a donde estaba finalmente, pero James, utilizando todas sus fuerzas, lo rechazó levantándolo con una patada y lanzándolo hacia atrás suya. Estaba levantando el brazo para dispararle un nuevo relámpago, pero entonces...

-¡Ahora, Jonh!- gritó el hombre y de pronto, otro hombre, de cabello castaño, le cayó encima a James, aterrizando en cunclillas con los pies alrededor de su torso. De manera demasiado rápida, Jonh lo impactó en el pecho con un palo gris de tamaño mediano que despedía un pequeño torrente electricidad por la punta, electrocutándolo hasta dejarlo inconsciente.

-¡JA JA! ¡Nada puede contra el escuadrón 127!- exclamó Jonh mientras se levantaba y alzaba los brazos en señal de victoria -Te dije que no había nada de qué preocuparse, Eric-

-Sí... de cualquier manera me debes veinte suns-

-¡Ya cierra la boca!- respondió Jonh enojado y poniéndose serio de nuevo -Ven y ayúdame a buscarlo en el registro facial-

Eric avanzó hacia la escena y empezó a presionar varios botones en su reloj que iniciaron de nuevo el ruido de estática de una radio.

-Comandante Lazeiter, tenemos al sospechoso. Procederemos a buscarlo en el registro- dijo Eric en tono serio.

-Perfecto, informaré al departamento de policía. Los felicito, los veré en la cámara segura para destrentrañar todos los detalles- dijo la misma voz rasposa de hace unos minutos y la estática se detuvo repentinamente.

-Bien, apresúrate Eric, quiero volver al puesto, me quedé con hambre...- dijo Jonh mientras le daba la vuelta al cuerpo del 'sospechoso'. Eric, por su parte, seguía presionando botones sobre su reloj, sacando finalmente una especie de escaner que cubrió el rostro del cuerpo. -Un momento...- dijo Jonh, mirando con inmensa confusión aquél rostro.

-¿Qué sucede? ¿Lo has visto antes?- preguntó Eric en tono serio.

-Es... ¡Es James!-

[Continuará...]

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